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This Week at St. Mark's

Divine Mercy Sunday

Learn more about the Divine Mercy and join us to celebrate this amazing feast!

(Clic aqui para ver en español)

The Official Original Image of the Divine Mercy, painted and venerated as requested by Jesus Himself in an apparition to St. Faustina in 1931.

The message and devotion to Jesus as The Divine Mercy is based on the writings of Saint Faustina Kowalska, an uneducated Polish nun who, in obedience to her spiritual director, wrote a diary of about 600 pages recording the revelations she received and apparitions she witnessed of God’s mercy. Even before her death in 1938, the devotion to The Divine Mercy had begun to spread. In the year 2000, St. John Paul II, then our Holy Pope, recognized the Second Sunday of Easter as Divine Mercy Sunday and Canonized St. Faustina.

The message of The Divine Mercy is simple. It is that God loves us – all of us. And, He wants us to recognize that His mercy is greater than our sins, so that we will call upon Him with trust, receive His mercy, and let it flow through us to others. Thus, all will come to share His joy. 

The Divine Mercy message is one we can call to mind simply by remembering ABC: 

A – Ask for His Mercy. God wants us to approach Him in prayer constantly, repenting of our sins and asking Him to pour His mercy out upon us and upon the whole world. 

B – Be merciful. God wants us to receive His mercy and let it flow through us to others. He wants us to extend love and forgiveness to others just as He does to us. 

C – Completely trust in Jesus. God wants us to know that all the graces of His mercy can only be received by our trust. The more we open the door of our hearts and lives to Him with trust, the more we can receive.

So, on this upcoming Second Sunday of Easter and Divine Mercy Sunday, we invite you to join us as we celebrate the love Jesus has for us, welcome Him into our hearts, and open our hearts to receive His graces.

Except from The Divine Mercy Website

Domingo de la
Divina Misericordia

La Imagen Original Oficial de la Divina Misericordia, pintada y venerada según lo solicitado por Jesús mismo en una aparición a Santa Faustina en 1931.

El mensaje y la devoción a Jesús como la Divina Misericordia se basan en lo escrito de Santa Faustina Kowalska, una monja polaca sin educación que, en obediencia a su director espiritual, escribió un diario de unas 600 páginas que registra las revelaciones que recibió y las apariciones de las que fue testiga. Incluso antes de su muerte en 1938, la devoción a la Divina Misericordia había comenzado a extenderse. En el año 2000, San Juan Pablo II, entonces nuestro Santo Papa, reconoció el Segundo Domingo de Pascua como Domingo de la Divina Misericordia y canonizó a Santa Faustina.

El mensaje de la Divina Misericordia es simple. Es que Dios nos ama, a todos. Y quiere que reconozcamos que Su misericordia es mayor que nuestros pecados, para que lo invoquemos con confianza, recibamos Su misericordia y la dejemos fluir a través de nosotros hacia los demás. Así, todos vendrán a compartir su gozo.

El mensaje de la Divina Misericordia es uno que podemos recordar simplemente recordando ABC:

A – Acude a Su Misericordia. Dios quiere que nos acerquemos a Él en oración constantemente, arrepintiéndonos de nuestros pecados y pidiéndole que derrame Su misericordia sobre nosotros y sobre el mundo entero.

B – Sea misericordioso. Dios quiere que recibamos Su misericordia y la dejemos fluir a través de nosotros hacia los demás. Él quiere que extendamos amor y perdón a los demás tal como lo hace con nosotros.

C – Confiar plenamente en Jesús. Dios quiere que sepamos que todas las gracias de su misericordia solo pueden recibirse con nuestra confianza. Cuanto más le abramos la puerta de nuestro corazón y nuestra vida con confianza, más podemos recibir.

Entonces, en este próximo Segundo Domingo de Pascua y Domingo de la Divina Misericordia, lo invitamos a unirse a nosotros para celebrar el amor que Jesús tiene por nosotros, darle la bienvenida en nuestros corazones y abrir nuestros corazones para recibir Sus gracias.

Extracto del sitio web de la Divina Misericordia